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PMS - Tensión premenstrual



PMS: cambios físicos y de comportamiento

Introducción - que es

La tensión premenstrual, también conocida como síndrome premenstrual, generalmente afecta a la gran mayoría de las mujeres en edad reproductiva, especialmente aquellas de 20 a 30 años.

Síntomas de tensión premenstrual

Existen más de 150 síntomas asociados con este síndrome, el más conocido: cambios de comportamiento como ansiedad, aumento de la irritabilidad, tensión, fatiga, depresión, cambios en el apetito, etc. También puede desencadenar síntomas físicos como retención de líquidos, dolores musculares, dolores de cabeza, sensibilidad en los senos, entre muchos otros.

Algunas mujeres tienen síntomas que varían de leves a moderados; Sin embargo, hay aquellos en los que los síntomas son tan intensos que inevitablemente interfieren con su calidad de vida. Algunos incluso pueden ser incapaces de realizar sus tareas de rutina durante este tiempo.

Tales síntomas generalmente varían mucho de una mujer a otra. Además de sus diferentes manifestaciones entre las mujeres, el síndrome premenstrual puede presentarse con diferentes síntomas con cada nuevo ciclo de menstruación, lo que generalmente dificulta su diagnóstico.

Causas principales

La causa exacta de este trastorno aún se desconoce; Sin embargo, ya se sabe que en esta etapa la mujer atraviesa desequilibrios fisiológicos que pueden afectarla con mayor o menor intensidad.

Se está estudiando el desequilibrio hormonal, la deficiencia nutricional y la oscilación de algunos neurotransmisores (sustancias químicas producidas por las neuronas, las células del sistema nervioso a través de las cuales pueden enviar información a otras células), como la serotonina y la noradrenalina.

Se sabe que incluso las pacientes que se han sometido a una histerectomía (extirpación del útero) pueden seguir teniendo síntomas de PMS; Sin embargo, tales síntomas desaparecen con la llegada de la menopausia.

Cómo aliviar

Aunque no existe una cura para este síndrome, existen algunos cuidados paliativos que pueden aliviar en gran medida los síntomas. En algunos casos, cambiar los hábitos alimenticios y el ejercicio ayudan a prevenir la retención de líquidos y a aliviar el estrés.

El ejercicio físico, especialmente el ejercicio aeróbico, aumenta la producción de endorfinas (la sustancia natural del cerebro en respuesta a la actividad física, proporcionando relajación, sedación natural y una sensación de placer).

Hay momentos en que será necesario usar antidepresivos o ansiolíticos. En los casos más graves, se pueden administrar hormonas que inducen la menopausia prematura. En estos casos, el consejo médico es indispensable.

IMPORTANTE: La información en esta página es solo una fuente de investigación y trabajo escolar. Por lo tanto, no deben usarse para consejo médico. Para hacerlo, consulte a un médico para obtener asesoramiento y un tratamiento adecuado.